Cinco años

Jeremías esperaba el colectivo, como cada mañana, desde hacía ya más años de los que le hubiera gustado contar. El reloj marcaba las seis y diez de aquel día de julio. Los dos grados se le metían entre los pliegues de su gastada campera roja. Todavía era noche cerrada, y la bruma volvía más siniestro … Sigue leyendo Cinco años